No esperes encontrarlo todo el primer día: Jandía va mostrándose poco a poco. Algunas se ven nada más llegar —la luz, el viento, el espacio abierto—. Otras tardan un poco más: un paseo inesperado, una playa medio vacía, un sendero que no sale en los mapas.
Pero no hace falta preparar grandes cosas. A veces basta con saber qué hay cerca. En esta guía hemos reunido ideas para que sepas qué hacer en Jandía: playas, caminos, sitios donde comer bien y planes que no siempre vienen en los folletos. ¡Empieza a tomar nota!
Playas para todos los gustos
En Jandía las playas se suceden a lo largo de kilómetros de costa, cada una con su carácter propio. La más emblemática es la Playa de Sotavento, un extenso arenal de aproximadamente nueve kilómetros, dividido en zonas como La Barca, Risco del Paso y Mal Nombre. Durante la marea baja se forma una laguna natural ideal para la práctica de windsurf y kitesurf, y sus aguas cristalinas y arenas doradas la convierten en un paraíso para los amantes de la naturaleza. La playa también acoge cada verano la Fuerteventura World Cup, una prueba del campeonato del mundo de windsurf y kitesurf que reúne a deportistas internacionales.
Más al sur y junto a Morro Jable se extiende la Playa del Matorral a lo largo de unos 4,3 kilómetros. Es una playa semiurbana de arena fina y blanca, con aguas limpias y tranquilas, ideal para nadar y practicar deportes acuáticos. Cabe mencionar que es accesible y ofrece servicios, incluidos el alquiler de sombrillas y hamacas, y duchas. Además, alberga el Saladar de Jandía, un ecosistema protegido de gran valor ecológico .
Al norte de Morro Jable, la Playa de Esquinzo-Butihondo ofrece un ambiente más tranquilo. Con cerca de tres kilómetros de longitud, esta playa semiurbana de arena dorada y aguas turquesas es perfecta para relajarse lejos de las zonas más concurridas. Cuenta con servicios como alquiler de hamacas y sombrillas, duchas y chiringuitos, y es accesible tanto en coche como en transporte público.
Naturaleza y actividades al aire libre
Pero en Jandía no todo pasa en la arena. Si miras hacia el interior, verás una cadena de montañas secas, casi lunares. Allí está el Pico de la Zarza, el punto más alto de Fuerteventura. La subida no es complicada, pero sí larga, así que conviene madrugar y llevar agua. A cambio, las vistas desde arriba son espectaculares: mar por un lado, acantilados por el otro y, si el día está claro, hasta otras islas al fondo.
Para planes más suaves, hay paseos costeros, caminos de tierra y miradores improvisados en los que parar un rato. Y si prefieres seguir en el agua, en Morro Jable salen excursiones en catamarán con snorkel, paddle surf o kayak incluidos. Algunas incluyen comida a bordo, otras se centran en buscar delfines. Elijas lo que elijas, el paisaje no decepciona.
Gastronomía local
Comer bien en Jandía no es complicado, sobre todo si te gusta el pescado fresco. Lo encontrarás en carta en casi todos los restaurantes de la zona, a la plancha, en caldo o acompañado de papas arrugadas y mojo. Si ves vieja, cherne o cabrilla, pide sin miedo.
En Morro Jable hay bastantes opciones, desde chiringuitos de playa hasta sitios más cuidados con vistas al mar. Los que están junto al paseo suelen tener buen producto y precios razonables, sobre todo si evitas las horas punta. También hay cocina internacional, bares de tapas y alguna pizzería que no desentona.
Lo mejor es no obsesionarse con buscar “el mejor” restaurante. Aquí lo habitual es comer bien, sin pretensiones, y con el mar siempre cerca.

Compras y paseo por Morro Jable
Si en algún momento te apetece callejear un poco, Morro Jable es el sitio. No es muy grande, pero tiene lo justo para entretenerse: un paseo marítimo largo, tiendas, algún mercado, heladerías, cafeterías y bastante ambiente al final del día, cuando baja el sol y la playa se vacía.
El casco antiguo tiene algo más de vida local (bares sin pretensiones, pescaderías, panaderías), y la parte baja, junto al mar, es perfecta para caminar sin rumbo. Puedes seguir el paseo casi hasta el faro, bordeando el Saladar de Jandía, una zona protegida que separa la ciudad de la playa. Si hace viento, el paseo se agradece todavía más.
No es un lugar para grandes compras, pero sí para curiosear, sentarse en una terraza y dejar pasar la tarde con calma.
Ideas para excursiones cercanas
Si te animas a alquilar coche, hay varios lugares cerca de Jandía que merecen la pena. El más conocido es Cofete, una playa salvaje al otro lado de las montañas. El acceso no es sencillo (pista de tierra y bastantes curvas), pero el paisaje compensa: una playa larguísima, sin construcciones y con un ambiente casi irreal.

Otro punto interesante es el mirador de Punta Pesebre, en el extremo sur de la península. No es muy conocido, pero desde allí se ve el encuentro del Atlántico con la costa más desprotegida de la isla. Si te gusta sentir que estás lejos de todo, este sitio lo consigue.
Y si prefieres quedarte a medio camino, siempre puedes explorar alguna zona del Parque Natural de Jandía, que cubre buena parte del terreno. Incluso un tramo corto a pie sirve para entender por qué este paisaje tiene algo que engancha.
Relax y bienestar con Lopesan Hotel Group
Sabemos que después de un día de playa, una caminata por la montaña o una excursión en coche, también hay que saber parar. Por eso, en nuestros hoteles en Jandía cuidamos los espacios para el descanso: piscinas amplias, zonas ajardinadas, spas, terrazas abiertas y habitaciones pensadas para desconectar de verdad.
En Lopesan Hotel Group contamos con varios alojamientos en esta parte de la isla, como el IFA Altamarena by Lopesan Hotels e IFA Villas Altamarena. Espacios pensados para que cada persona encuentre su ritmo, ya sea con vistas al mar, en una tumbona al sol o con un masaje al final del día.
¡Aquí el descanso no es un complemento: es parte del viaje!

