Fuerteventura tiene algo que no encuentras en otras islas: espacio. Es un destino que te obliga a bajar las revoluciones y a conectar con lo que tienes delante. Si tienes en mente una escapada romántica a Fuerteventura, olvida las agendas apretadas. Aquí el lujo está en el silencio, en el viento y en esa sensación de que el mundo se detiene entre dunas y volcanes.
Si quieres saber qué hacer en Fuerteventura en pareja para salir de la rutina y disfrutar de verdad, estas son algunas ideas para que vuestro viaje tenga el ritmo que os pide el cuerpo.
Naturaleza y paisajes para conectar
La isla ofrece escenarios perfectos para disfrutarlos de dos en dos.
Un atardecer en las Dunas de Corralejo
Es el plan más sencillo y, probablemente, el que más grabado se os quede. Caminar por las dunas al final del día es una experiencia casi hipnótica. A medida que el sol baja, la arena cambia de color y la temperatura se vuelve perfecta. Buscad un rincón un poco apartado, lejos de la carretera, y simplemente sentaos a ver cómo el cielo se funde con el mar y la silueta de Isla de Lobos. Sin otro sonido que el de la brisa.
Escapada a la Isla de Lobos
A solo quince minutos en barco desde Corralejo, tenéis este islote que aún conserva un aire salvaje y auténtico. Es un sitio ideal para pasar el día si os gusta caminar y disfrutar de aguas cristalinas. Podéis recorrer el sendero que rodea la isla, subir al volcán de la Caldera para tener las mejores vistas de Fuerteventura y Lanzarote, y terminar con un baño en el Puertito. Isla de Lobos es un rincón donde el tiempo no transcurre, un lugar perfecto para compartir un día de desconexión absoluta. El acceso es limitado y es necesario solicitar autorización previa, por lo que conviene planificar la visita con antelación y gestionar el permiso antes de viajar.
Ajuy: un viaje a los orígenes
Si os gusta la geología (o simplemente los paisajes imponentes), las Cuevas de Ajuy son una parada obligatoria. Aquí se encuentran las formaciones más antiguas de Canarias. El camino que bordea los acantilados hasta llegar a las cuevas es espectacular y la piedra negra contrasta con el azul intenso del Atlántico. Al terminar el paseo, podéis quedaros en la playa del pueblo (de arena negra volcánica) a comer un pescado fresco en cualquiera de sus pequeñas terrazas. Es la definición de lujo sencillo.
🟡 ¿Sabías que…? Las piedras que pisas en Ajuy tienen más de 100 millones de años. Son fragmentos de la corteza oceánica que emergieron mucho antes de que se formara el resto de las islas del archipiélago. Estás caminando, literalmente, sobre la historia viva del planeta.
Playas infinitas y refugios marineros
El mar es el gran protagonista de cualquier viaje en pareja a Fuerteventura.
Paseos por playas infinitas
Si viajáis en pareja a Fuerteventura, tenéis que pisar la arena de Sotavento o de Cofete. Sotavento tiene una laguna que aparece y desaparece según la marea, y convierte cualquier paseo en un momento extraordinario. Si preferís algo más salvaje y remoto, poned rumbo a Cofete. El trayecto por pista de tierra es parte de la aventura y la recompensa es una playa inmensa, a los pies de las montañas, donde estaréis prácticamente solos.
El Cotillo
El Cotillo es un pueblo marinero que ha sabido mantener su esencia a pesar del paso de los años y es el lugar donde querréis que el tiempo se detenga. Por la mañana podéis ir a las playas de Los Lagos o La Concha; son calas de arena blanca y aguas tan tranquilas que parecen piscinas naturales.
El verdadero espectáculo llega al final del día. El Cotillo tiene, posiblemente, el mejor atardecer de toda la isla. Podéis buscar un hueco en los alrededores del Faro de Tostón, donde el paisaje se vuelve casi lunar, y disfrutar de cómo el sol desaparece por el horizonte mientras las olas golpean los acantilados de piedra negra. Es un momento de esos en los que sobran las palabras.

Planes bajo el cielo y entre volcanes
Cuando el sol se pone o cuando te adentras en el interior, la isla muestra su cara más mágica.
El cielo más limpio desde el Mirador de Sicasumbre
Fuerteventura es Reserva Starlight, lo que significa que tiene uno de los cielos más limpios del mundo para ver las estrellas. Si os apetece un plan diferente, podéis coger el coche y subir al Mirador de Sicasumbre por la noche. Llevad algo de abrigo y disfrutad del espectáculo. Ver la Vía Láctea con esa nitidez, en mitad de la nada, es de esas cosas que hacer en Fuerteventura en pareja que no hay que perderse.
Una ruta por los molinos de la isla
El paisaje de Fuerteventura está salpicado de molinos y molinas que cuentan la historia del grano y del viento. Hacer una ruta en coche buscando estas construcciones en pueblos como Tefía o Llanos de la Concepción os permitirá descubrir el interior de la isla, lejos de las zonas más turísticas. Es una forma diferente de viajar en pareja por Fuerteventura, recorriendo carreteras secundarias donde el color ocre de la tierra y el azul del cielo lo llenan todo. Es un plan para parar, hacer fotos y disfrutar del silencio que solo se rompe por el sonido del viento.

Gastronomía y tradiciones con identidad
No hay mejor forma de conocer la isla que a través del paladar y de sus pueblos con historia.
Sabor local en Betancuria o Antigua
Estos pueblos guardan la esencia más auténtica. Sentaos en alguna de sus plazas a probar el queso majorero con un buen vino canario. Es una forma de disfrutar de la cultura local sin prisas, en un entorno de casas blancas que invita a alargar la sobremesa.
Experiencia en una quesería artesanal
Visitar una quesería es un planazo. Muchas abren sus puertas para que se pueda ver el proceso y hacer una cata allí mismo. Es una experiencia de proximidad, real y con mucho sabor, que te permite conocer a la gente que mantiene vivas las tradiciones.
🟡 ¿Sabías que…? El queso majorero fue el primero de toda España en obtener la Denominación de Origen para un queso de cabra. Se elabora con leche de cabra majorera, una raza autóctona de la isla que se ha adaptado perfectamente a este paisaje árido y que da una leche con un sabor único en el mundo.
El lujo de detener el tiempo
Una escapada romántica a Fuerteventura os permitirá detener los relojes y la mente, descansar como en pocos lugares y, simplemente, estar.
El placer de no hacer nada junto a la piscina
Reservar un día entero para disfrutar de las instalaciones del hotel, leer un libro o simplemente charlar mientras os dais un baño es también una forma de exprimir el viaje. Volveréis a casa mucho más renovados.
Cenas con calma bajo las estrellas
Aprovechad la poca contaminación lumínica para cenar al aire libre. Ya sea en un restaurante del puerto o en vuestro alojamiento, dejad que la cena se alargue sin mirar el reloj. Esa sensación de libertad es el mejor recuerdo que os llevaréis.
Cualquier viaje lleva el sello del alojamiento. En Lopesan Hotel Group el objetivo es ofreceros esa comodidad y ese punto de exclusividad que hacen que vuestra escapada sea especial. Nuestros hoteles IFA Altamarena Hotel y IFA Villas Altamarena, están situados en lugares estratégicos para que tengáis el mar a un paso y toda la tranquilidad necesaria. Están pensados para que os olvidéis de las preocupaciones y os centréis en lo que importa: disfrutar de la isla y de vuestra compañía.
¡Fuerteventura os está esperando para que escribáis vuestra propia historia!
