El agua sabe siempre lo que hace. Es indomable, pero erudita: conoce el secreto del movimiento. Sabe cuándo avanzar y cuándo rendirse, cuándo ser torrente y cuándo apenas gotear. El agua no busca su camino: lo inventa y, en este caso en concreto, ha proyectado una bonita senda solo para ti en la Junior Suite Waterpark View Queen del Hotel Lopesan Caoba Lagoon. Aquí el parque Aquatica se comporta como un recuerdo en construcción. Hay algo profundamente humano en ese lugar: risas que se repiten, remojones que parecen carcajadas líquidas, gritos breves que suenan a vértigo y a infancia. Lo observas todo desde un balcón o terraza de 13 metros cuadrados, y entiendes que, de algún modo, todos venimos de ahí: del agua, del juego, del instante que no necesita pretexto para suceder.
El Caribe tiene esa capacidad de desordenarte los pensamientos y volver a ordenarlos sin previo aviso, ¿no te parece? En el interior de la Junior Suite Waterpark View Queen de Lopesan Caoba Lagoon, sus 42 metros cuadrados se sienten como una guarida. La habitación, con dos camas queen y un diseño en tonos tierra, madera cálida y texturas naturales, parece dialogar con el exterior sin perder la elegancia funcional que define al resort. El baño con sus 7 metros cuadrados y su ducha efecto lluvia, funciona como un pequeño santuario donde el agua, de nuevo, dicta su ley. Y el confort continúa: aire acondicionado, TV de 50 pulgadas, minibar repuesto cada día con agua, refrescos y cerveza, teléfono directo, caja fuerte, limpieza diaria. Hay una quietud técnica que sostiene la poética del espacio.
Es obvio que existe todo un gris. Una gran banda gris entre el blanco y el negro, entre el alegre bullicio y la sosegada paz, entre la diversión que se produce fuera y la calma que todo lo envuelve dentro de la Junior Suite Waterpark View Queen del Resort Lopesan Caoba Lagoon. Ese gris eres tú: con tus ritmos, tus pausas, tus ganas de quedarte y de salir al mismo tiempo. Eres tú en ese punto exacto, en esa matriz que no tiene nombre, pero que comúnmente llamamos felicidad.